Investigadores de la Universidad de Pekín y científicos estadounidenses han desarrollado un chip 6G que puede transmitir datos a más de 100 gigabits por segundo, superando las velocidades actuales del 5G en más de 10.000 veces. El chip utiliza una arquitectura electrofotónica dual y puede cubrir un rango de frecuencias desde 0,5 hasta 110 GHz. Esto permite una cobertura total con un solo chip, sin necesidad de múltiples componentes. El chip también implementa un sistema de gestión adaptativa del espectro para evitar congestión en redes inalámbricas. Los investigadores han utilizado niobato de litio en película delgada (TFLN) para construir esta tecnología, que puede ser crucial para reducir la brecha digital en zonas rurales. El chip puede mantener una comunicación estable en todas las bandas sin necesidad de recurrir a diferentes módulos. En teoría, mil dispositivos podrían transmitir vídeo en 8K de manera simultánea sin que la calidad se vea afectada. El chip está preparado para aplicaciones como vehículos autónomos, sensores remotos y redes industriales que requieren latencia ultra baja y grandes volúmenes de datos.