Nvidia ha anunciado una inversión de 5.000 millones de dólares en acciones de Intel, un competidor histórico que atraviesa una etapa difícil. La operación supone un impulso económico para Intel y una colaboración estratégica para el futuro de la computación acelerada y la inteligencia artificial. La compra se hará a un precio de 23,28 dólares por acción. Intel reportó una pérdida de 19.000 millones de dólares en 2024 y un déficit de 3.700 millones en la primera mitad de 2025. La empresa reducirá su plantilla en un 25% antes de que termine el año. La alianza entre Nvidia e Intel contempla la producción de chips personalizados para los centros de datos de Nvidia y la fabricación de chips para productos de consumo que integrarán tecnología de Nvidia. El acuerdo tiene implicaciones políticas y geopolíticas, ya que Nvidia podría utilizar las fábricas de Intel para producir algunos de sus chips, lo que plantea una amenaza para TSMC, el gigante taiwanés que actualmente fabrica los procesadores más avanzados de Nvidia.