Donald Trump ha decidido prohibir la exportación de las GPU NVIDIA Blackwell de IA a China, después de haber considerado flexibilizar las normativas. Esta medida supone un giro abrupto en su discurso y confirma la línea dura de su administración respecto a Pekín. La decisión afecta a las GPU Blackwell, que cuentan con tecnologías de interconexión como NVLink 5 y la memoria HBM3e. Corea del Sur ha cerrado acuerdos para recibir más de 260 000 unidades, mientras que China ve cómo su acceso a estas GPU de vanguardia se desvanece. La medida también deja a NVIDIA en una posición incómoda, ya que su mayor fuente de demanda proviene de grandes corporaciones tecnológicas chinas. El presidente estadounidense ha afirmado que los chips de NVIDIA 'no se los daremos a otra gente', lo que se ha interpretado como un portazo directo al ecosistema de Xi Jinping.