Jensen Huang, CEO de NVIDIA, afirmó que China va a ganar la carrera de la Inteligencia Artificial debido a ventajas como un coste energético inferior, regulación más flexible y una política industrial agresiva. Huang destacó que China está a nanosegundos de Estados Unidos en IA y que es vital que América gane corriendo más rápido y conquistando a los desarrolladores del mundo. NVIDIA controla más del 80% de las GPU destinadas a centros de datos, y China había sido hasta hace poco su segundo mayor cliente. La dependencia era mutua, pero el juego político amenaza con fracturar la cadena de valor. Huang alude a un componente cultural y formativo, como la velocidad con la que los desarrolladores chinos adoptan nuevas herramientas y optimizan marcos de entrenamiento. Si Pekín logra mantener el ritmo de producción con alternativas locales, el mercado global podría reequilibrarse en cuestión de dos o tres años.