Starlink, la empresa de Elon Musk, ha declarado su victoria en la carrera por el internet satelital, con más de 6 millones de clientes activos y una latencia media de 45 milisegundos, frente a los 680 milisegundos de sus competidores tradicionales. La empresa ha desplegado más de 10.000 satélites en apenas seis años, con unos 8.700 satélites operativos actualmente. Ahora, busca competir directamente con las redes de fibra óptica y cable, ofreciendo velocidades comparables y una cobertura que las operadoras terrestres no pueden igualar. La empresa ha comenzado a desplegar un servicio 'Direct to Cell' que permite conectarse directamente desde un teléfono móvil 4G o 5G sin necesidad de antenas terrestres. Además, ha iniciado una ambiciosa expansión hacia nuevos mercados, comprando espectro radioeléctrico clave y negociando acuerdos con operadores móviles. El próximo paso será el lanzamiento de Starship, un cohete de nueva generación que multiplicará la capacidad de despliegue de la red. Cada lanzamiento de Starship añadirá 60 terabits por segundo de capacidad de descarga a la red, una cifra 20 veces superior a la actual.