Elon Musk planea lanzar en 2026 los satélites Starlink V3, que serán cuatro veces más pesados que los actuales, con una capacidad de transmisión diez veces mayor. Cada satélite pesará dos toneladas y podrá ofrecer descargas de 1.000 Gbps y subidas de 200 Gbps. La constelación de satélites cubrirá cada rincón del planeta y permitirá conexiones de alta velocidad sin la necesidad de cables o torres. Los satélites serán lanzados mediante la Starship, que podrá transportar 60 satélites por viaje. La red de satélites será capaz de absorber la demanda sin saturación, lo que eliminará el recargo por demanda que pagan los usuarios en algunos estados de EE. UU. Los astrónomos han advertido que la constelación de satélites podría afectar la visibilidad del cielo nocturno. SpaceX asegura que los nuevos satélites serán más eficientes y menos reflectantes. Elon Musk ha dicho que la Tierra es solo el primer paso y que planea envolver el planeta en una infraestructura tecnológica. Los Starlink V3 son las vigas de una arquitectura invisible que definirá la economía, la comunicación y la independencia digital de los próximos años.