Sora 2, el modelo de generación de vídeo de OpenAI, ha superado el 'glass refraction test', un desafío que evalúa la capacidad de una inteligencia artificial para simular la interacción precisa entre luz, materiales transparentes y objetos de fondo. Este logro es importante porque indica que los modelos de IA empiezan a capturar fenómenos físicos complejos del mundo real. El test consiste en colocar un vaso transparente delante de un dibujo y observar cómo la imagen se distorsiona o invierte debido a la refracción. Sora 2 ha conseguido superar esta prueba con resultados sorprendentes, lo que ha generado entusiasmo entre investigadores y aficionados a la IA. El modelo debe aprender a partir de millones de videos y fotos, y no tiene ecuaciones de óptica en su interior, por lo que debe deducir patrones estadísticos para simular la refracción. Esto abre posibilidades en la producción audiovisual y el entrenamiento de robots. Otros retos visuales para la IA incluyen sombras realistas, espejos y reflejos, líquidos y derrames, y física de objetos en movimiento.