La relación entre humanos y sistemas de inteligencia artificial ha evolucionado rápidamente, planteando preguntas sobre los límites de esta conexión. En Estados Unidos, no es legal casarse con una inteligencia artificial, ya que las leyes de matrimonio exigen que las dos partes sean seres humanos con capacidad de consentir de forma consciente y voluntaria. El estado de Ohio ha presentado el proyecto de ley 469, que busca declarar a la inteligencia artificial como 'entidad no sintiente', para evitar que se confunda con seres con derechos legales. El representante Thaddeus Claggett, presidente del Comité de Tecnología e Innovación, afirma que esto es vital para mantener el control humano sobre la tecnología. La idea de casarse con una IA puede parecer una excentricidad, pero tiene consecuencias legales complejas, como la posibilidad de compartir propiedades y tomar decisiones médicas en nombre del otro. El proyecto de ley no surge de la nada, ya que Utah aprobó una legislación similar en 2024 y Missouri también ha considerado medidas en la misma línea. La tecnología debe estar al servicio de las personas, no reemplazar su papel en estructuras sociales y legales tan complejas como el matrimonio.