Samsung Electronics ha anunciado un beneficio operativo estimado de 12,1 billones de wones (unos 8.500 millones de dólares) en el periodo julio-septiembre, superando las expectativas de los analistas. Esto se debe al aumento de la demanda de chips de memoria tradicionales, como los DRAM y NAND, utilizados en servidores, teléfonos y ordenadores. La empresa ha logrado compensar su rezago en el segmento de chips HBM avanzados gracias al rendimiento de sus productos tradicionales. La demanda de memorias convencionales ha crecido un 171,8% en el tercer trimestre en comparación con el año anterior. Samsung también ha mejorado su unidad de fundición, dedicada a la producción de chips lógicos, y ha anunciado un plan de compensación en acciones para retener talento. A pesar de los desafíos, la empresa sigue siendo el mayor fabricante mundial de chips de memoria y ha demostrado su capacidad para adaptarse a los cambios en la industria.