Samsung ha ganado un contrato importante con Apple para fabricar sensores de imagen de tres capas para el iPhone 18, gracias a su capacidad de producción en Estados Unidos. Apple ha anunciado una inversión adicional de 100.000 millones de dólares en el país y ha elegido a Samsung como socio para evitar los aranceles del 100% que Trump planea imponer a los chips extranjeros. La fábrica de Samsung en Austin producirá 10.000 obleas mensuales desde marzo. Sony, el proveedor exclusivo de Apple durante años, solo produce en Japón y se enfrenta a una reducción de su cuota de mercado en el negocio de sensores para móviles. Samsung también ha firmado un acuerdo con Tesla por 16.500 millones para chips de IA. La estrategia de Samsung de expandir su capacidad en Estados Unidos le ha permitido convertir las políticas proteccionistas de Trump en una ventaja frente a rivales asiáticos sin presencia americana.