Intel responde a las declaraciones de Trump pidiendo el cese del actual CEO por sus lazos con empresas chinas. La compañía afirma que está comprometida con el avance de los intereses de seguridad nacional y económica de EE.UU. y que sigue invirtiendo miles de millones de dólares en I+D y fabricación nacional de semiconductores. La junta directiva de Intel, liderada por Frank Yeary, se encuentra en desacuerdo con el CEO Lip-Bu Tan sobre la estrategia de la empresa, específicamente sobre la división de IFS y las inversiones en IA. Trump atacó a Tan para abaratar el coste de Intel y facilitar su compra por parte de TSMC. La situación ha generado una oleada de rumores y especulaciones sobre el futuro de Intel. La empresa ha invertido 56 años en fabricación en Estados Unidos y sigue siendo la única empresa que invierte en el desarrollo de nodos de procesos lógicos líderes en EE.UU.