Sam Altman, CEO de OpenAI, ha respondido a preguntas sobre la inteligencia artificial, incluyendo si está viva, si tiene su propia personalidad o si es capaz de considerarse una religión. Altman ha aclarado que la inteligencia artificial no está viva, es una máquina creada por humanos y programada para responder como se desea. También ha hablado sobre el entrenamiento de la IA, que se realiza en dos fases: una base y una de alineación, donde se busca hacer que la IA opine de una forma concreta sobre un tema determinado. Altman ha reconocido que la IA puede ser utilizada en casos de prevención de suicidio o por parte del ejército, lo que le preocupa. También ha hablado sobre el futuro de la IA, indicando que no es la intención que tenga el control absoluto, siempre habrá humanos controlándola en mayor o menor medida. En cuanto a los trabajos que se perderán, Altman está seguro de que aquellos que trabajan de soporte a cliente no van a poder competir contra la IA, y que los programadores también sufrirán un destino similar si continúa mejorando.