OpenAI ha anunciado cambios en sus políticas de uso de ChatGPT para menores de 18 años, priorizando la seguridad sobre la privacidad y libertad. Se elimina el contenido sexual y se refuerzan los mecanismos de prevención de situaciones de riesgo suicida. La empresa enfrenta una demanda por homicidio culposo y ha incorporado herramientas de control para padres. El Senado de EE.UU. ha llevado a cabo una audiencia sobre el daño de los chatbots de IA. OpenAI mantiene su compromiso con la privacidad y libertad de los adultos, pero prioriza la seguridad para los menores. La empresa está desarrollando un sistema para distinguir entre adultos y menores. La decisión de OpenAI podría convertirse en un referente para otras empresas tecnológicas. La empresa liderada por Sam Altman ha tomado la decisión de priorizar la seguridad después de casos como el de Adam Raine, un joven que se quitó la vida tras interactuar con ChatGPT. La empresa ha incorporado una función para establecer horarios de inactividad y permite a los padres supervisar las interacciones de sus hijos con la IA.