El gobierno del Reino Unido ha solicitado a Apple una puerta trasera permanente e indefinida para acceder a los iPhone, lo que comprometería la privacidad de todos los usuarios británicos con iOS. Esto ha generado un debate sobre la seguridad y la privacidad, similar al caso de San Bernardino en 2015, donde Apple se negó a dar acceso al FBI a un iPhone 5c. Un ex jefe de seguridad cibernética del Reino Unido ha calificado de ingenuas las intenciones del gobierno británico. Apple se opone a la petición y está preparando informes para impugnar la orden del gobierno británico.