El uso de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT para estudiar puede tener efectos negativos en el proceso de aprendizaje. Un informe de Ayuda en Acción y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) destaca que el 43% del alumnado de Grado Superior utiliza la inteligencia artificial, y que este uso puede debilitar el pensamiento crítico y aumentar la desmotivación. Además, se señala que la IA se utiliza como instrumento y no como recurso para desarrollar pensamiento crítico. Los investigadores Núria Vallès y Víctor Bermejo afirman que la IA no introduce problemáticas completamente nuevas, sino que intensifica desafíos ya presentes en el sistema educativo. El informe también destaca que el uso de la IA para automatizar tareas supone una amenaza para el aprendizaje profundo y el pensamiento crítico. La responsable de estudios de Ayuda en Acción, Marta Carretero, explica que los alumnos cuyas familias tienen estudios superiores usan menos la IA para resolver dudas y recurren más a sus padres. En cambio, quienes no tienen ese apoyo dependen mucho más de la IA. El informe concluye que el profesorado sigue teniendo un papel esencial en la orientación profesional y la experiencia profesional.