Europa se está quedando atrás en la adopción de coches autónomos debido a la fragmentación regulatoria y la falta de una estrategia clara. Mientras que en Estados Unidos y China ya se están probando robotaxis en las calles, en Europa se siguen debatiendo las regulaciones. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha admitido que los coches autónomos ya son una realidad en otros países y ha propuesto crear una red de ciudades europeas para pilotar coches sin conductor. Empresas como Volkswagen y Tesla están trabajando en la desarrollo de coches autónomos, pero la adopción masiva no se espera hasta 2030-2040. China está acelerando su llegada a Europa, con empresas como QCraft y Momenta anunciando sedes y asociaciones en el continente. La Comisión Europea trabaja en armonizar las regulaciones para facilitar las pruebas y el despliegue de sistemas avanzados, pero de momento solo países como Alemania y Reino Unido permiten tests más allá del nivel 2 básico.