OpenAI busca controlar la distribución y centralizar la funcionalidad, como la App Store y WeChat. Su objetivo es ser la plataforma donde ocurre todo, sin necesidad de hardware. La empresa ha lanzado una plataforma de apps integradas en el núcleo de la experiencia de ChatGPT, lo que permite a los desarrolladores acceder a 800 millones de usuarios semanales sin pasar por Apple ni Google. Sin embargo, esto implica una dependencia absoluta de OpenAI, que decide qué apps se aprueban y cómo se monetizan. La jugada de OpenAI es similar a la estrategia original de Microsoft con Windows, controlando la plataforma sin necesidad de vender hardware. La empresa compite directamente con Microsoft, que ha lanzado Copilot Studio, una plataforma para que las empresas creen agentes personalizados. El objetivo de OpenAI es ser la plataforma dominante, donde los usuarios pasan su tiempo y las empresas tienen que estar para existir. Sam Altman resumió el objetivo de la empresa: 'La mayoría de la gente querrá tener un solo servicio de IA, y ese servicio tiene que ser útil en toda su vida'. OpenAI ejecuta la jugada perfecta en el momento perfecto, con una plataforma que integra apps como Spotify, Canva, Zillow, Uber y Booking, y que puede cambiar las reglas del juego para las empresas que venden productos.