Europa busca prohibir la venta de coches con motores de combustión en 2035, pero los fabricantes, agrupados en ACEA, consideran que este objetivo no es viable. Han invertido 250.000 millones de euros en tecnologías más limpias hasta 2030, pero argumentan que los tiempos han cambiado y existen obstáculos importantes, como el arancel del 15% que Estados Unidos aplicará a las exportaciones de vehículos desde Europa. Los fabricantes piden menos impuestos, más subvenciones y flexibilidad en las normas para vender diferentes tecnologías, incluidos coches con motores de combustión. La UE tiene previsto aplicar multas a partir de 2027 si se superan los límites de emisiones de CO2, que serán de 93,6 gr/km en 2027 y 49,5 gr/km en 2030. La prohibición de vender coches con motores de combustión que no sean neutros en carbono está prevista para 2035, aunque los fabricantes han conseguido que se permita la venta de coches con motores de combustión que utilicen combustibles sintéticos o hidrógeno, siempre que sean neutros en emisiones de carbono.