El Airbus A380 fue concebido como un avión de pasajeros más grande del mundo, con capacidad para 500 personas y un diseño innovador. Sin embargo, su éxito fue limitado debido a la fragmentación del mercado y la preferencia por aviones más pequeños y eficientes. La estrategia de Airbus se basaba en el modelo 'hub-and-spoke', pero el mercado cambió hacia más frecuencias y aviones más pequeños. El A380 requería una infraestructura específica y tenía un costo por asiento competitivo solo con tasas de ocupación cercanas al 100%. A pesar de su éxito inicial, el programa se canceló en 2019 debido a la falta de pedidos. Solo se fabricaron 251 unidades, muy lejos de las previsiones iniciales. El A380 encontró una segunda vida en rutas de alta demanda y aeropuertos con problemas de slots, pero su futuro a largo plazo sigue siendo marginal. Emirates invirtió miles de millones en reacondicionar su flota de A380, y otras aerolíneas como Lufthansa y Qantas también reactivaron algunas unidades. El Boeing 747, otro avión grande, también cerró su línea de producción y encontró un nicho en el mercado de carga.