Microsoft ha negado que la actualización de Windows 11 esté relacionada con los fallos generalizados o roturas en unidades de almacenamiento en estado sólido (SSD). La empresa ha realizado pruebas exhaustivas y no ha encontrado evidencia que respalde las quejas sobre discos que desaparecen o fallan tras instalar la actualización de seguridad en Windows 11. Phison, el fabricante de controladoras de SSD, también ha investigado el problema y no ha podido replicarlo tras más de 4.500 horas de pruebas. La actualización de seguridad en cuestión es la KB5063878, lanzada en agosto de 2025. Los fallos se producían en SSD con controladora de Phison, diseño sin DRAM para la caché y sometidos a duras cargas de trabajo, y se descubrió que cuando los SSD tenían más de un 60% de la capacidad ocupada, el error se producía siempre. Sin embargo, Microsoft y Phison no han encontrado una causa concreta que explique los supuestos fallos, y se habla de posibles teorías o conspiraciones. Phison ha tomado acciones legales tras descubrir un falso documento que vinculaba al fabricante con los SSD afectados.