Microsoft aceptó cambiar su estrategia para cerrar una investigación antimonopolio de la Comisión Europea, que podía costarle caro. La compañía deberá mantener versiones de Office 365 y Microsoft 365 sin Teams a un precio inferior, con una diferencia de hasta 8 euros por usuario al mes en los planes Enterprise y 3 euros en los planes Business Standard y Premium. Estas condiciones estarán vigentes durante al menos siete años y se complementarán con compromisos de interoperabilidad y portabilidad de datos por una década. La Comisión Europea confirmó que Microsoft deberá garantizar una diferencia de precio significativa y permitir que los clientes migren a las versiones sin Teams sin penalizaciones. El acuerdo se produce después de que Slack denunciara a Microsoft en 2020 por empaquetar Teams dentro de Office, alegando que dificultaba a los usuarios elegir alternativas. La Comisión Europea ha intensificado su escrutinio sobre las grandes tecnológicas en los últimos años, con sanciones multimillonarias a empresas como Google. El presidente estadounidense Donald Trump ha criticado estas medidas, amenazando con activar la Sección 301 de la Ley de Comercio a modo de respuesta.