Meta ha ampliado el acceso a sus modelos de inteligencia artificial Llama a gobiernos de Europa y Asia, incluyendo a Francia, Alemania, Italia, Japón y Corea del Sur. Esta decisión permite que los gobiernos personalicen y adapten los modelos a sus propias necesidades, como la detección de amenazas cibernéticas y análisis de inteligencia. Los modelos Llama son estructuras complejas de inteligencia artificial entrenadas para comprender y generar lenguaje natural de forma avanzada. Meta había permitido el uso de sus modelos por parte del gobierno de Estados Unidos y sus contratistas en 2024, y posteriormente se sumaron Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. La inclusión de potencias europeas y asiáticas refuerza el papel de Meta como actor influyente en el campo de la IA geopolítica. Mark Zuckerberg ha advertido que, aunque Llama mantiene un enfoque abierto, podría haber restricciones en el futuro para proteger la superinteligencia real. Esto plantea una tensión interesante entre la colaboración y la contención. La decisión de Meta podría influir en el diseño de políticas tecnológicas y presionar a otros jugadores del sector a reconsiderar sus estrategias.