La seguridad de los satélites es vulnerable a ciberataques, que pueden ser ejecutados por actores modestos con conocimientos limitados. La ciberseguridad espacial es un campo crítico que afecta a la industria aeroespacial y a aspectos de la vida cotidiana como las comunicaciones globales, sistemas de posicionamiento y navegación, observación meteorológica y climática, y gestión de infraestructuras críticas. Los ciberataques pueden ser más baratos y menos rastreables que los ataques físicos, y pueden ser ejecutados por actores como script kiddies. La conferencia Black Hat de Las Vegas mostró cómo vulnerabilidades en programas como Yamcs y OpenC3 Cosmos pueden permitir alterar la órbita de un satélite o bloquear completamente su sistema operativo. El ataque a Viasat durante la guerra en Ucrania en 2022 y la operación Salt Typhoon en 2024 son ejemplos de ciberataques contra satélites que han tenido impacto real. La interconexión crítica, la baja barrera técnica y la dificultad de atribución son rasgos comunes de estos incidentes.