Francia ha desarrollado un avión espía llamado Archange, capaz de interceptar señales electrónicas en pleno vuelo. El programa Archange tiene como objetivo dotar a Francia de una nueva generación de aviones capaces de realizar inteligencia de señales desde el aire, con tecnología nacional y autonomía operativa. El avión utilizado es un Dassault Falcon 8X, modificado por Dassault Aviation para convertirlo en una plataforma SIGINT avanzada. El sistema de misión ha sido desarrollado por Thales DMS y Thales SIX. La aeronave estará equipada con tecnologías capaces de interceptar emisiones radar y comunicaciones, y podrá permanecer hasta 14 horas en el aire, con un alcance de 11.945 km. El programa contempla la entrega de tres aeronaves antes de que finalice el periodo cubierto por la Ley de Programación Militar 2024–2030. La inversión es significativa, aunque no se ha revelado el coste exacto. El objetivo es tener en el aire una capacidad nacional de inteligencia electrónica que complemente a los satélites y drones, pero con la ventaja de poder reaccionar y actuar con mayor flexibilidad.