Una investigación de Lumafield analizó más de 1.000 celdas de baterías de ion de litio mediante rayos X y encontró que cerca del 8% de las baterías económicas presentan defectos de fabricación peligrosos. El estudio detectó problemas graves en la alineación de los bordes internos de las capas que componen la batería, lo que puede generar puntos de tensión que aumentan el riesgo de accidentes. Las baterías de marcas reconocidas, como Samsung, Panasonic o Murata, no presentaron defectos. Las baterías falsificadas o de bajo coste pueden tener capacidades infladas y envolturas que imitan a las originales. El estudio también analizaron baterías 'rewrap', que son celdas originales con envolturas reemplazadas, y encontró que aunque mostraban una calidad aceptable, la falta de información clara sobre su procedencia exacta y control de calidad plantea interrogantes. La investigación destaca la necesidad de mayor regulación y conciencia sobre los riesgos de las baterías baratas.