La demanda de almacenamiento para servidores de Inteligencia Artificial ha alcanzado un punto crítico, con una escasez de discos duros tradicionales que se extiende hasta 2027. La falta de inversión en capacidad productiva por parte de Seagate y Western Digital ha encendido todas las alarmas, y no hay HDD disponibles para los próximos 48 meses. La escasez de discos duros para IA terminará afectando también al usuario común, y los precios de los chips de memoria están disparados. La transición a QLC y PLC será la única vía de escape para mantener la densidad y el coste bajo control. Los proveedores de cloud están migrando a unidades QLC de entre 128 y 256 TB, y la producción de HDD se concentra en pocas manos. Seagate planea incrementar su inversión anual apenas un 5% y Western Digital mantiene una postura cautelosa. La consecuencia inmediata será una transferencia de presión hacia los SSD de gran capacidad, que triplican o cuadruplican el coste por terabyte de los HDD actuales.