Jeff Bezos, fundador de Amazon y Blue Origin, predice que en las próximas dos décadas veremos centros de datos a escala de gigavatio orbitando la Tierra. Estos centros de datos espaciales aprovecharían la energía solar las 24 horas del día, sin nubes, lluvia ni ciclos nocturnos que interrumpan el suministro. Bezos asegura que estos 'clústeres gigantes de entrenamiento' de inteligencia artificial serían más eficientes y, eventualmente, más económicos que las instalaciones terrestres. La demanda de infraestructura para IA se está convirtiendo en un gran agujero para el planeta, con centros de datos actuales que consumen cantidades masivas de electricidad y agua para refrigerar sus servidores. Bezos sitúa el horizonte temporal 'en más de 10 años, pero no más de 20'. El proyecto es comercialmente inviable hoy en día, pero su visión parte de la premisa de que los costes de lanzamiento seguirán bajando y la tecnología madurará. Un centro de datos espacial de un gigavatio requeriría paneles solares que cubrirían entre 2,4 y 3,3 millones de metros cuadrados, con un peso estimado de 9.000 a 11.250 toneladas métricas solo en material fotovoltaico. Transportar todo ese equipamiento al espacio costaría entre 13.700 y 25.000 millones de dólares con la tecnología actual, necesitando más de 150 lanzamientos.