China ha lanzado un proyecto para resolver el problema del consumo energético de la inteligencia artificial, que actualmente consume más del 2% de la electricidad global y se espera que se duplique antes de 2030. El proyecto consiste en un centro de datos submarino llamado HiCloud, ubicado en la provincia de Hainan, que utiliza el agua del mar para enfriar los servidores y reduce drásticamente la huella energética. El centro de datos puede manejar hasta 7000 conversaciones con la IA DeepSeek por segundo y es equivalente a 30.000 ordenadores de juegos de alta gama funcionando simultáneamente. El proyecto utiliza una cápsula submarina equipada con una potencia de procesamiento sin precedentes y opera a 40 metros de profundidad. La inteligencia artificial DeepSeek es el corazón del proyecto y permite aplicaciones como el entrenamiento de modelos, la creación de videojuegos y el análisis de datos marinos. El modelo submarino es compacto, silencioso y seguro, y podría extenderse rápidamente por el planeta como una solución sostenible para la infraestructura digital.