La Administración estadounidense impuso aranceles del 145% a productos chinos, y China respondió con impuestos del 125% a bienes estadounidenses. Después de negociaciones, los aranceles se moderaron al 30% y 10% respectivamente. ASUS, una empresa taiwanesa, se vio afectada por estos aranceles, ya que el 23% de sus ingresos totales en 2023 provino del continente americano, con una contribución importante de EEUU. Para evitar los aranceles, ASUS está trasladando el 90% de su producción fuera de China, a países como Tailandia, Indonesia y Vietnam, donde los costes de producción son moderados. Esto no debería afectar la competitividad de la empresa ni aumentar los precios de sus productos. La reorganización de la cadena de producción de ASUS se debe a la necesidad de esquivar los aranceles de EEUU, y la empresa ha declarado que más del 90% de su producción ya se ha distribuido a estas nuevas regiones.