En medio de la crisis medioambiental en España, Movistar ha tomado medidas urgentes para responder al problema de la incomunicación. Durante la primera quincena de agosto, el país ha vivido una nueva ola de calor que ha agravado los incendios forestales, provocando cortes de cobertura y caídas en las comunicaciones. Movistar ha desplegado unidades móviles en las zonas más afectadas para reforzar la cobertura móvil, garantizando las comunicaciones en áreas donde las torres habituales han quedado dañadas o inutilizadas. La compañía ha movilizado a más de 200 técnicos especializados que trabajan a contrarreloj para resolver los fallos que puedan presentarse. Las comunidades más afectadas incluyen Castilla y León, Galicia y Extremadura. Movistar ha activado un protocolo especial para actuar de forma rápida y segura, minimizando los riesgos que implica trabajar cerca de zonas incendiadas. Hasta el momento, ya se han realizado más de 30 intervenciones técnicas exitosas.