Movistar, Orange y Vodafone han enviado un aviso al Estado solicitando la devolución de parte del espectro radioeléctrico que poseen desde hace más de dos décadas. El motivo es que unas frecuencias asignadas originalmente para la tecnología 3G nunca se utilizaron y siguen generando un coste anual significativo para las operadoras. En 1999, el Ministerio de Fomento sacó a subasta una banda de 2100 MHz para preparar la llegada del 3G a España, y cada una de las cuatro grandes operadoras de aquel momento recibió un bloque de 5 MHz en modo TDD y dos bloques de 15 MHz en modo FDD. Sin embargo, los bloques en modo TDD quedaron en desuso y las operadoras consideran que son poco útiles. Cada una de las tres grandes operadoras paga alrededor de 3,9 millones de euros al año por estas frecuencias, lo que supone un gasto conjunto de más de 11 millones anuales. Las operadoras solicitan oficialmente la supresión de su derecho de uso sobre la banda TDD 1900–1920 MHz y argumentan que la Comisión Europea recomienda destinar esa frecuencia a otros fines.