El centro de control del Mac, introducido en macOS 11 Big Sur, ha sido personalizado y ahora es utilizado de forma intensiva. La nueva estética y la capacidad de personalizar los controles en macOS 15 Sequoia han cambiado la forma en que se utiliza esta función. El autor ha configurado su centro de control con los controles básicos de Wi-Fi, Bluetooth, AirDrop y modos de concentración, así como con atajos que previamente tenía en el escritorio. La clave para utilizar el centro de control de forma efectiva es entender que menos es más y no llenar todo de controles que no se utilizan. El autor también ha añadido la función de sonidos de fondo que se incluye dentro de accesibilidad. La personalización del centro de control ha permitido liberar espacio en la barra de menús superior y ha mejorado la productividad. El autor recomienda darle una oportunidad al centro de control y personalizarlo según las necesidades y preferencias de cada usuario.