El soterramiento de la A-5 ha generado problemas de tráfico y peatonales en el sur de Madrid. Los vecinos han reclamado pasos de cebra para cruzar la carretera y acceder a barrios como Lucero y Aluche. El Ayuntamiento de Madrid ha instalado semáforos con inteligencia artificial en la calle Villagarcía para regular el tráfico. Estos semáforos detectan el número de peatones y vehículos y ajustan el tiempo de paso en función de la demanda. La zona es conflictiva debido a la presencia de colegios y la obra de soterramiento. Los semáforos con inteligencia artificial también se han instalado en otros puntos de la ciudad, como la Calle Princesa con Alberto Aguilera y los puentes de Segovia y San Isidro. El objetivo es priorizar el paso de los peatones en las horas punta y mejorar la fluidez del tráfico.