Elon Musk advierte sobre una sequía energética que podría dejar al mundo sin electricidad antes de lo previsto. La demanda de energía para la Inteligencia Artificial (IA) crece a un ritmo de diez veces cada semestre, lo que pone en jaque a la infraestructura global. La carencia de transformadores de potencia y sistemas de distribución es inminente y podría frenar la innovación y provocar un retroceso en los avances alcanzados en apenas una década. Compañías como Google, Microsoft y Amazon ya han iniciado alianzas estratégicas para asegurar su suministro eléctrico. La crisis energética podría estrellarse contra un muro invisible y afectar la transición hacia energías renovables y la digitalización de la vida cotidiana. Musk destaca que la electricidad es el motor que sostiene la vida contemporánea y que un corte prolongado sería como paralizar el corazón del planeta. La humanidad no puede permitirse ignorar esta sequía energética y debe planificar, cooperar internacionalmente y invertir en nuevas tecnologías para evitar una crisis global.