Elon Musk ha generado expectación al afirmar que los robots humanoides reemplazarán a los humanos en el trabajo, permitiendo un ingreso universal elevado sin necesidad de trabajar. Musk respondió a un usuario de X que creía que para 2030, todos los empleos serían reemplazados por IA y robots, y estimó que se necesitarían 20 millones de sistemas autónomos. Sin embargo, Musk aseguró que habrá muchos más robots que personas, y que cada persona querrá tener su propio robot. La idea de que los robots harán todo el trabajo no es nueva, y se ha debatido desde los años 50 y 60. Algunos pensadores creían que la tecnología avanzaría hasta dar lugar a una sociedad del ocio. Walter Cronkite, un periodista legendario, dijo en 1967 que las criadas robóticas y la automatización masiva harían la vida mucho más fácil. Aunque, trabajar menos también planteaba problemas, como el aburrimiento y la pérdida de propósito vital. La revista Parade publicó en 1959 un artículo que describía un panorama sombrío: todo el trabajo sería realizado por máquinas, pero los humanos perderían su propósito vital. Musk fabrica el robot humanoide Optimus, que según él, no solo se producirá en millones, sino en miles de millones algún día. Tesla tiene mucho que ganar de esta narrativa, pero la promesa de un ingreso universal elevado es absurda y no se sostiene.