La NASA ha logrado proyectar a un astronauta en la Estación Espacial Internacional (ISS) sin mover su cuerpo de la Tierra, utilizando una tecnología llamada holotransportación. Esta tecnología utiliza un conjunto de cámaras y sensores que capturan a la persona en la Tierra y la proyectan en la ISS mediante un modelo tridimensional de alta precisión. El sistema funciona gracias a dispositivos como el HoloLens de Microsoft. La primera aplicación práctica de esta tecnología es la posibilidad de que médicos, ingenieros o familiares puedan estar presentes como hologramas en la ISS, ofreciendo compañía, asistencia técnica o consultas médicas a distancia. El Dr. Josef Schmid, responsable del proyecto, destacó que la holotransportación puede ser un antídoto contra la soledad para los astronautas que pasan meses aislados en un entorno hostil. La NASA ve este experimento como un ensayo general para misiones a Marte o bases lunares permanentes, donde la distancia haría inviable un contacto físico directo.