Microsoft integró Copilot en Microsoft 365 y subió el precio de la suscripción sin dar opción a desactivarlo. La comisión australiana de competencia y consumo ha demandado a Microsoft por presuntamente engañar a 2,7 millones de usuarios. La empresa planteó el cambio como algo obligatorio, pero existía una tercera opción que permitía mantener el plan original sin Copilot. El plan personal tuvo una subida del 45%, mientras que el plan familiar aumentó un 29%. La comisión australiana dice que Microsoft violó la ley de defensa del consumidor y le exige sanciones, indemnizaciones a los consumidores, medidas cautelares y costas. La multa máxima a la que podría enfrentarse es de 50 millones de dólares australianos. La jugada de Microsoft pone en evidencia el problema de la industria de la IA: la inversión es enorme, pero el retorno es muy pequeño. Las suscripciones son una forma de rentabilizar la inversión y ya son la norma en las herramientas IA.