Bill Gates, fundador de Microsoft, era conocido por ser extremadamente inquisitivo con sus empleados y desarrolló técnicas para controlar su tiempo de trabajo. En 2016, declaró a la BBC que memorizaba las matrículas de los coches de sus empleados para saber quién estaba en la oficina. Su socio, Paul Allen, corroboró esta confesión y describió a Microsoft como un entorno de mucho estrés. Gates trabajaba los fines de semana y no creía en las vacaciones, pero eventualmente comprendió que la presencialidad no es el mejor indicador para medir el rendimiento de un empleado. La Organización Mundial de la Salud incluye el Síndrome de trabajador quemado en su Clasificación Internacional de Enfermedades, que afecta al 10% de los trabajadores. La cultura laboral ha evolucionado desde los tiempos de Gates, y las empresas valoran cada vez más el equilibrio entre la vida laboral y personal. Gates ha cambiado su postura sobre las vacaciones, reconociendo la importancia del descanso para la salud mental y física.