Sam Altman, CEO de OpenAI, fue despedido en 2023 debido a una creciente desconfianza entre los miembros del consejo de OpenAI y él. El detonante fue el OpenAI Startup Fund, que estaba registrado a nombre personal de Altman, generando dudas sobre posibles conflictos de interés. La relación dentro del equipo ejecutivo también estaba tensa, con Ilya Sutskever y Mira Murati recopilando pruebas sobre un comportamiento tóxico y engañoso por parte de Altman. Sin embargo, tras su despido, la mayoría del personal de OpenAI firmó una carta pidiendo su restitución, lo que llevó a su regreso como CEO. El episodio plantea preguntas sobre la gobernanza de OpenAI y cómo equilibrar la innovación rápida con una gestión responsable y ética.