La exposición a pantallas es perjudicial para adultos y niños. En niños, afecta la socialización, el juego, la comunicación y el desarrollo cognitivo. Tin Can es un dispositivo que ofrece una solución segura, funcionando por Wi-Fi, sin pantalla ni juegos, ni apps ni Internet. Fue creado por un grupo de padres que buscaban evitar la exposición continua de sus hijos a las pantallas. El dispositivo se vende a $75 y incluye llamadas gratuitas entre dispositivos Tin Can, con una suscripción adicional para llamar a otros números de teléfono. Los padres pueden controlar los contactos autorizados desde una app complementaria, que también permite configurar horarios de silencio. Tin Can es una alternativa analógica para una infancia cada vez más digitalizada, inspirada en los teléfonos fijos de los años 80.