La afección háptica es un campo que estudia cómo las interfaces tecnológicas pueden sentir y transmitir emociones a través del tacto. Esto se logra mediante estímulos táctiles diseñados para evocar o comunicar una emoción, como un pequeño zumbido que se vuelve más profundo y cálido. Los sistemas de afección háptica se centran en generar o influir en el estado emocional mediante patrones táctiles, abordando sensaciones que son difíciles de expresar solo con imágenes o sonido. Un ejemplo es el uso de guantes o dispositivos que traducen ritmos musicales o emociones de contenido audiovisual en vibraciones táctiles, lo que puede transmitir alegría, calma o tensión. Esto puede ser especialmente útil para personas con discapacidad auditiva o visual, ya que les permite experimentar emociones de manera más directa. La afección háptica tiene el potencial de cambiar la forma en que interactuamos con la tecnología, haciéndola más humana y emocional.