Intel planea aumentar un 10% el precio de sus procesadores Raptor Lake en el cuarto trimestre, justo antes de la temporada de ventas clave en Navidad. Esto afectará a los procesadores lanzados en 2022, no a las últimas CPU Lunar Lake. La escasez de Raptor Lake y el débil desempeño de las PC con Inteligencia Artificial están detrás de la decisión. Los precios actuales, en torno a 150 a 160 dólares, podrían subir unos 20 dólares más. La industria de memoria vive una temporada baja caliente, con subidas previstas del 15 al 25% en octubre. El CEO de Acer, Jason Chen, resumió la situación, destacando que la externalización a TSMC ha cambiado el panorama. La demanda de CPU Raptor Lake se ha disparado, agotando existencias, y la diferencia de precio con las CPU Lunar Lake es clara, hasta 200 dólares más baratas. El consumidor es más crítico que nunca y está mejor informado, lo que puede afectar la reputación de Intel. AMD no termina de cerrar AM4, ya que hay ventas masivas en estas plataformas que reportan ingentes cantidades de dinero. El ASP de AMD ha aumentado un 40%, lo que indica que los consumidores no destinan tanto dinero al hardware, sinónimo de que la economía no va bien.