El mercado global de hardware para gaming en PC alcanzará los 44.500 millones de dólares a fin de año, un crecimiento del 35% respecto al año anterior. La transición desde Windows 10 a Windows 11 es uno de los factores que impulsa este cambio. Los jugadores están recurriendo a sistemas premontados y a la construcción de sus propios ordenadores con componentes como Ryzen 9000, Core Ultra 200, RTX 50 y RX 9000. La base de usuarios de nivel básico caerá un 13% en los próximos cinco años, mientras que la gama media y alta crecerá. El mercado del PC gaming se está volviendo más elitista, con precios más altos para los componentes. La cifra global de gasto en PC gaming rozará los 45.000 millones de dólares en un solo año. Jon Peddie Research estima que el mercado de PC gaming seguirá creciendo en los próximos años, con un aumento en la demanda de configuraciones más potentes y márgenes más jugosos. El informe destaca que el sector se va a disparar en un movimiento de obsolescencia programada sin precedentes, con la IA como segundo pilar. Los fabricantes de componentes y sistemas tendrán que ajustar sus estrategias para captar a los jugadores nuevos y retener a los existentes.