El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, se reunirá con el presidente Donald Trump para aclarar sus contactos con China. La reunión se produce en un momento de tensión entre Washington y Pekín, y se especula sobre un posible despido del CEO. Trump ha exigido la renuncia de Tan debido a sus supuestos vínculos con empresas chinas. La empresa Cadence Design Systems, que Tan dirigió anteriormente, ha aceptado declararse culpable y pagar más de 140 millones de dólares por vender software y hardware de diseño de chips a una universidad militar china. El senador Tom Cotton ha expresado su inquietud por la integridad de las operaciones de Intel y su posible impacto en la defensa del país. La reunión entre Tan y Trump podría definir el futuro del CEO y la estrategia de la empresa en el sector de los semiconductores.