Hesai, líder mundial en sensores lidar para automoción, advierte que la sociedad no está preparada para aceptar fallos en coches autónomos. Aunque la tecnología avanza rápidamente, la tolerancia baja para errores y la falta de aceptación social y regulatoria son los principales obstáculos. David Li, cofundador de Hesai, destaca que la sociedad tiene una tolerancia muy baja para aceptar fallos en coches autónomos, lo que puede llevar a una mayor presión regulatoria, rechazo social y riesgo económico para las compañías. Según Li, cerca de un millón de personas mueren cada año en accidentes de tráfico, pero si una empresa tecnológica construye un vehículo que mata a una persona al año, tendría problemas para sobrevivir. La conclusión es que la tecnología avanza, pero la aceptación social y regulatoria es el verdadero cuello de botella. Hesai tiene más de un tercio del mercado mundial en sensores lidar para automoción y opera en Estados Unidos, China y Europa.