Un frigorífico viejo de más de 15 años consume una media de 2,60 kWh al día, mientras que un modelo de Samsung de 8 años consume 0,70 kWh al día y un modelo más moderno consume 0,47 kWh al día. Con un precio medio de la electricidad de 0,20€/kWh, el coste anual para el frigorífico viejo es de 189,80 euros, mientras que para el modelo de Samsung de 8 años es de 51,10 euros y para el modelo más moderno es de 34,31 euros. La inversión en un nuevo frigorífico se amortiza en poco tiempo, ya que el ahorro energético es significativo. Por ejemplo, en tres años, el viejo frigorífico costaría casi 570 euros en electricidad, mientras que un modelo nuevo costaría solo 102 euros. La conclusión es que, aunque un electrodoméstico viejo pueda seguir funcionando, no siempre es la mejor opción debido al alto consumo energético. La eficiencia energética de los nuevos frigoríficos es mucho mayor, lo que se traduce en un ahorro significativo en la factura de la electricidad. Los modelos de Samsung, en particular, ofrecen una gran eficiencia energética, con consumos de solo 0,47 kWh al día en el caso del modelo RB38C600CS9/EF.