Grindr, la popular aplicación de la comunidad gay, perdió al 45% de su plantilla en 2023 debido a que los trabajadores no querían volver a la oficina. La empresa solicitó a todos los trabajadores regresar a la oficina al menos 2 veces a la semana, lo que generó diferencias entre trabajadores y empresa. Como resultado, 80 de los 178 trabajadores fueron obligados a renunciar a sus puestos. El CEO de Grindr consideró que esta pérdida de personal beneficiaría financieramente a la empresa en el corto plazo, ya que el gasto en personal es significativo. Sin embargo, expertos apuntan que esta decisión ha dejado a Grindr con una peligrosa falta de personal y plantea dudas sobre la seguridad y la estabilidad de la aplicación para los usuarios. La situación se asemeja a los despidos masivos en Twitter tras la llegada de Musk, donde también se cuestionó el soporte al dejar a la empresa sin ingenieros ni programadores.