Google y Samsung han desarrollado una nueva métrica llamada 'excessive partial wake locks' para medir el consumo de batería de las aplicaciones en segundo plano. Esta métrica considera excesivo si una app mantiene más de dos horas acumuladas de bloqueos de activación no exentas en un período de 24 horas. Si el 5% de las sesiones de usuario en los últimos 28 días se consideran excesivas, entonces se considera que la app tiene un 'mal comportamiento'. A partir del 1 de marzo del próximo año, cualquier app que supere el umbral podrá tener consecuencias en Google Play Store, como ser excluidas de las pantallas de recomendaciones o incluir una notificación que informa al usuario de que su consumo en segundo plano puede ser elevado. Esto obligará a los desarrolladores a optimizar sus apps al máximo para evitar estas consecuencias.