Un experimento de 2 años realizado por HTX Studio ha demostrado que la carga rápida apenas afecta a la batería de los móviles. En el caso de los iPhone 12, la carga lenta y la carga rápida han provocado una degradación de la batería del 11,8% y 12,3%, respectivamente, después de 500 ciclos de carga en un año y medio. En los móviles Android, la carga lenta y la carga rápida han provocado una degradación de la batería del 8,8% y 8,5%, respectivamente. La carga entre un 30% y un 80% de la batería puede prolongar su vida útil, pero la mejora es solo del 2,5% en Android y del 4% en iPhone. El experimento también ha demostrado que dejar el móvil con 100% de batería durante una semana no causa daño a la batería. La autonomía de los móviles modernos se acerca a un solo día o como máximo dos días, y la batería se ha convertido en el factor más limitante. Sin embargo, se han desarrollado baterías de nueva generación que pueden aumentar su densidad y capacidad, como las de 6.000 mAh o 7.000 mAh en un tamaño similar a las de 5.000 mAh actuales.