Google pagará más de 26.000 millones al año a Apple y otros socios de distribución para ser el buscador predeterminado en Safari, pero ya no podrá condicionar esos pagos a la exclusividad. El juez Amit Mehta permitió que Google continúe con sus pagos, pero con la condición de que no podrá impedir que sus competidores hagan lo mismo. Apple se encuentra en una posición privilegiada, ya que podrá mantener a Google como opción predeterminada si sigue siendo quien mejor paga, pero también podrá ofrecer esa posición a Microsoft con Bing o a otros buscadores. La decisión del juez habla de una preocupación por el futuro más que por el pasado, mencionando el auge de la IA generativa y cómo ChatGPT ha cambiado el panorama competitivo. El mercado ha celebrado la decisión con subidas del 8% en Google y del 4% en Apple. Apple ahora puede experimentar con modelos híbridos, como Google para búsquedas generales, Perplexity para consultas de IA o buscadores especializados para nichos concretos.